Regantes

El agua que no se ve: por qué monitorear los acuíferos será clave para el futuro del riego

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Un análisis del Dr. Esteban Miguel de INTA Chilecito, plantea la necesidad de acompañar el crecimiento del riego con más información y el monitoreo sobre uno de los recursos más estratégicos para la producción: el agua subterránea.

El riego se consolida definitivamente como la herramienta para estabilizar rendimientos, intensificar sistemas productivos y transformar el potencial del agro en valor agregado. Sin embargo, detrás de este crecimiento, existe un recurso que muchas veces permanece fuera del debate cotidiano: el agua subterránea. Sobre este punto reflexiona el Dr. Miguel, investigador especializado de INTA en hidrogeología y recursos hídricos, quien plantea la necesidad de incorporar una mirada de largo plazo sobre el uso del recurso.

A nivel mundial la agricultura concentra cerca del 70% del uso del agua y en algunos países agroexportadores ese porcentaje resulta incluso mayor. En este contexto, los acuíferos adquieren un rol estratégico porque sostienen gran parte de la producción bajo riego y permiten dar estabilidad a los sistemas productivos frente a escenarios climáticos variables.

El Dr. Miguel propone que el desafío actual no debe centrarse únicamente en ampliar superficie irrigada o incorporar tecnología, sino también en generar conocimiento sobre la fuente que sostiene esa producción. Al tratarse de un recurso que permanece fuera de la vista, muchas veces el agua subterránea queda relegada dentro de las decisiones productivas y territoriales.

Esquema de infiltración, recarga y flujo subterráneo dentro de un acuífero.

Desde esta perspectiva, la discusión deja de ser si utilizar o no el recurso y pasa a ser cómo gestionarlo mejor. Conocer cuánto se extrae, cómo evolucionan los niveles y cuál es la capacidad de renovación de los acuíferos puede transformarse en una herramienta estratégica para anticipar escenarios y tomar mejores decisiones de inversión y desarrollo, algunas provincias de Argentina ya han avanzado en este proceso, pero debería generalizarse al resto de las provincias regantes.

Corte de una perforación para riego agrícola con nivel freático, filtros y estratos del acuífero.

La experiencia internacional muestra que disponer de información y sistemas de monitoreo no limita el crecimiento productivo; por el contrario, permite darle previsibilidad y sostenibilidad. En ese sentido, el monitoreo deja de ser una tarea exclusivamente científica para convertirse en una herramienta concreta de gestión del agua.

El trabajo también pone en valor el rol que pueden cumplir las instituciones públicas, científicas y técnicas, junto con productores, asociaciones de regantes y organismos de gestión hídrica, para construir una visión integrada del recurso. El objetivo no es frenar el desarrollo del riego, sino generar las condiciones para que continúe creciendo con información y planificación.

Como concluye Esteban Miguel, el agua subterránea seguirá siendo uno de los activos estratégicos para el desarrollo agroalimentario argentino. El desafío será utilizarla de manera planificada, racional y sostenible para sostener oportunidades productivas en el tiempo.

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