Continuando con el análisis de la información generada por INTA Manfredi a lo largo de años de evaluación de cultivos bajo riego, en la publicación anterior se analizó la respuesta productiva del agua y el incremento de producción obtenido en los diferentes cultivos de una rotación.
En esta segunda nota, el foco se desplaza hacia la utilidad económica del agua. La pregunta ya no es solamente cuánto produce un milímetro de riego, sino:
¿Cuánto valor económico es capaz de generar cada milímetro de agua aplicado?
Para responderla, se relacionaron tres variables: agua aplicada, ingreso adicional y margen bruto adicional generado.
Este enfoque permite transformar los resultados productivos en indicadores económicos concretos y comparar cuánto aporta cada milímetro cuando se aplica a distintos cultivos, pero también cuando se considera el resultado acumulado sobre una rotación.
Porque el agua tiene un valor agronómico, pero también tiene un valor económico, y conocerlo permite mejorar la toma de decisiones sobre dónde, cuándo y cuánto regar.
Del rendimiento al ingreso generado por el agua
En una rotación agrícola compuesta por trigo, soja de segunda y maíz, los resultados muestran diferencias importantes en la respuesta productiva al riego.

Hasta aquí estamos hablando de productividad. Pero cuando esas toneladas adicionales se valorizan, aparece una dimensión diferente del agua: el ingreso que es capaz de generar.
¿Cuánto ingreso genera cada milímetro?
La relación entre producción adicional, precio del producto y agua aplicada permite expresar el resultado en una unidad particularmente sencilla: dólares de ingreso adicional por cada milímetro de riego. Los resultados para cada cultivo son:

El maíz presenta, en este análisis, el mayor ingreso adicional por milímetro, con USD 5,46/mm, en trigo, el valor es de USD 2,82/mm, mientras que en soja de segunda alcanza USD 3,86/mm. Esto demuestra que un milímetro de agua no tiene el mismo valor económico cuando se aplica a distintos cultivos.
Por eso, la gestión del riego no debería limitarse a definir cuánto regar. También debería considerar dónde cada milímetro puede generar mayor valor.
Cuando dejamos de analizar cada cultivo de manera individual y observamos la rotación completa, los resultados adquieren otra dimensión.
Los 563 mm aplicados a la secuencia generaron un ingreso adicional de: USD 2.267/ha
La relación entre ambos valores permite obtener uno de los indicadores centrales de este análisis:
USD 2.267 ÷ 563 mm = USD 4,03/mm, por lo tanto, cada milímetro aplicado generó, en promedio, USD 4,03/ha de ingreso adicional.
Este indicador permite expresar en términos económicos algo que habitualmente se analiza solamente desde la agronomía: el valor de transformar agua en producción.
Pero ingreso no es lo mismo que margen
El ingreso adicional representa el valor de las toneladas que se incorporan gracias al riego. Sin embargo, producir más también requiere afrontar costos adicionales. Por eso, para evaluar el resultado económico del riego es necesario dar un segundo paso: determinar cuánto de ese ingreso permanece después de cubrir los costos asociados al incremento productivo. Ahí aparece el margen bruto adicional.
En la rotación analizada, el riego genera:
USD 806/ha de margen bruto adicional sobre los cultivos que integran la secuencia.
Al relacionar ese resultado con los 563 mm aplicados:
USD 806 ÷ 563 mm = USD 1,43/mm , entonces cada milímetro aplicado genera, en promedio, USD 1,43/ha de margen adicional.
De cada milímetro a dólares
Estos dos indicadores permiten resumir el comportamiento económico del agua en la rotación:

La diferencia entre ambos valores representa los costos adicionales necesarios para obtener la producción generada por el riego.
Por eso, USD 4,03/mm y USD 1,43/mm no son indicadores equivalentes.
El primero responde: ¿Cuánto ingreso adicional genera cada milímetro? El segundo responde:
¿Cuánto margen adicional queda después de los costos asociados a esa producción?
Ambos son necesarios para comprender el verdadero valor económico del agua.
El valor del agua aparece en la rotación
Analizar los cultivos individualmente permite conocer su respuesta productiva y económica. Pero la decisión de riego se toma sobre una superficie que, en muchos casos, forma parte de una secuencia de cultivos. Por eso, el análisis de los 563 mm aplicados a toda la rotación resulta especialmente relevante. El agua genera diferentes niveles de ingreso y margen según el cultivo en el que se utiliza, pero el resultado final debe observarse sobre el conjunto del sistema. En este caso, la secuencia analizada permite obtener:

No todos los milímetros valen lo mismo. Este análisis permite instalar un concepto importante para la gestión del riego:
El valor de un milímetro no está determinado solamente por la cantidad de agua aplicada. Está determinado por lo que esa agua es capaz de generar.
Por eso, la eficiencia del riego no debería medirse únicamente por la eficiencia física de aplicación o por los kilos producidos. También tiene que medirse en:
USD de ingreso generado por mm y, fundamentalmente, en USD de margen generado por mm.
El verdadero valor del agua
Los resultados analizados muestran que el riego puede ser mucho más que una herramienta para estabilizar o aumentar rendimientos. Puede convertirse en una herramienta para generar valor económico dentro del sistema productivo.
Estos indicadores permiten cambiar el enfoque: ya no se trata solamente de saber cuánta agua necesita un cultivo, sino de conocer cuánto valor puede generar el agua disponible.
En Regantes brindamos asesoramiento técnico para productores que buscan evaluar la viabilidad del riego, ajustar el manejo o planificar una inversión.

